sábado, 9 de marzo de 2013

Dios nos envía mensajes

Escrito Por: Johanny Jiménez

Anoche después de concluir una larga jornada la cual inicie a las 5:00 am y que concluí a las 9:00pm. Me dispongo a dirigirme hacia mi hogar, enciendo mis auriculares, la balada de Fernando Villalona “Déjenme Vivir” acaricio mis oídos hasta el punto que pensé uh! Que bella es la vida me siento feliz… Al cabo de 15 minutos todo cambio y una fuerte preocupación invadió mi ser. Abordo un vehículo y continuo con mis auriculares a todo volumen, mientras que la preocupación crecía cada vez más dentro de mí voy pensando y se me ocurre una posible solución para erradicar esto que me está causando un malestar increíble. Cuando estoy a punto de abandonar el carro me traslado hacia el asiento de en frente me siento al lado de un señor el cual poseía características de indigente su ropa se veía desaliñada  estaba entre dormido, le digo permiso déjeme sentarme aquí, como un flash este entre abrió sus ojos me miro y me dijo: “las cosas no son como deberían ser, mira yo decidí vestirme así para que la gente me dejara tranquilo” ya había bajado un poco el volumen de mi auricular pues casi estaba llegando a casa cundo escuche aquellas palabras que coincidían justamente con lo que yo estaba pensando me retire por completo los auriculares y dije: ¿que usted dice? No podía creer lo que escuchaba me dio un pánico tan fuerte que no termine asimilando sus últimas palabras, me bajo del auto totalmente impresionada quería continuar el trayecto e interrogarlo pero ya tenía que quedarme, sentía la inquietud de preguntarle porque dijo eso.  

Llego a casa y comento a mis parientes lo ocurrido y comenzamos a analizar aquellas palabras llegando a la conclusión de que este señor quizás  quiso decir “las  cosas no son como queremos sino como deben ser” yo tomando en cuenta el estado en que se encontraba pienso que si pues se veía con cierta dificultad para hilar las ideas. Les confieso que desistí de mi posible solución para aquello que me atormentaba pues realmente no era lo más correcto, le pedí a Dios que me ayudase aunque fuese en sueño a descifrar aquel mensaje y así lo hizo, me mostro inclusive imágenes de cómo debían ser las cosa y es que Dios tiene mil formas de comunicarse con nosotros.                                                                             

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