miércoles, 5 de abril de 2017

Desde adentro, la silla del catedrático




Era inicio del semestre del año 2014, cuando el maestro Jose Atiles  Gil quien impartía la materia Comunicación y sociedad en la universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) al entrar al aula  para su primer día de docencia del referido semestre no encontraba donde ubicar sus materiales didácticos, por lo que en forma jocosa dijo: ¿“donde está mi escritorio? yo tenía uno el pasado semestre y no lo veo aquí, habrá que hacer una huelga para que aparezca

No hubo una sola ocasión en la que catedrático llegara al curso  sin comentar cuanta falta le hacia el buro, así como lo incomodo que le  resultaba colocar  su maletín  sobre una butaca muchas veces en malas condiciones y hasta rota como la que se aprecia en estas imágenes.

Debido a la  insistencia de Jose Atiles uno de los compañeros se animó a escribirle un Dembow donde expresaba a través de sus letras el deseo que tenia de que apareciera de nuevo su escritorio. 

No obstante, concluyo el semestre y el afanado  educador nunca vio de vuelta su anhelado mobiliario, era como clamar en el desierto pues muchos de los alumnos  solo  reían y no hacían mucho caso.  

Pero esto no fue impedimento para que el maestro realizara un lindo gesto al culminar el semestre, sorprendió a todos los pupilos  regalando un chocolate a cada uno a una de las chicas que recién había contraído nupcias  le obsequio tres chocolates su gesto fue  lindo y logro emocionar a los jóvenes. 

En octubre del 2014, grupos estudiantiles realizaron protestas para que la Facultad de Humanidades de la universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) fuera remodelada, al finalizar el último semestre del año 2014, comenzó a circular el rumor que después de los múltiples reclamos escenificado el edificio seria reformado y  así fue,  todo el inmueble fue removido y en el lugar se apreciaban solo escombros. A pesar de que se había asegurado  que a finales de marzo del siguiente año  la obra estaría lista esto no ocurrió.
    
 Cuando los estudiantes llegaron llenos de  bríos para iniciar sus nuevos semestres se encontraron con grandes cantidades de desechos debido a la demolición de la edificación, para su sorpresa  no se había avanzado en lo absoluto en el remozamiento y  el caos y el desorden reinaba allí. Cientos de estudiantes se encontraban perdidos buscando alguien que  les diera una pista sobre  donde se habían reubicado sus maestros.

El grupo  estudiantil Felabel y otros instalaron carpas con los listados y ubicaciones de  profesores para orientar a los extraviados, y en pizarras y carteles casi con escritos en jeroglíficos se exhibía  un listado con las nuevas ubicaciones de los catedráticos, algunos comenzaron a impartir docencia debajo de  árboles, en las Canchas en el Play en los parqueos... El caso es que con todo esta confusión  no has de extrañar  que el escritorio del pobre  maestro nunca apareciera. 


LIZANDRO, EL CABALLERO QUE ESCRIBIÓ  EL  DEMBOW AL PROFESOR  MUESTRA SU  COMPOSICIÓN 
 ASÍ CONCLUYO EL  SEMESTRE ,   ALGUNAS ALUMNAS  CON LOS CHOCOLATES POSAN JUNTO AL MAESTRO